Desmontando mitos sobre el Branded Content

  25 de noviembre, 2014      Irene Ferradas    0

En el post de hoy pretendemos desmontar algunos de los mitos más extendidos sobre el Branded Content (si estás pensando ‘¿Branded-qué?’, haz click aquí antes de seguir con este post ;)). La idea es repensar algunos tópicos muy instalados en torno a este concepto, y queremos hacerlo a través de ejemplos de nuestros propios trabajos y otros contenidos de marca que nos encantan.

¡Vamos allá!

1.- El Branded Content es publicidad encubierta

Son cosas diferentes, y mientras que la publicidad al uso comunica productos o servicios, con el Branded Content se comunican emociones y/o valores.

Además, estos contenidos buscan romper con la intromisión de la publicidad convencional pasando a ser algo que el propio cliente busca, por el valor que le aporta. Los consumidores dan cada vez más importancia a la autenticidad de las marcas, de quienes llegan a hacerse auténticos ‘fans’, y precisamente el Branded Content ofrece la posibilidad de crear contenidos de calidad alejados del pesado ‘’cómprame’’ o ‘’soy el mejor’’.

2.- Sirve para vender algo

Detrás de todo contenido de marca hay, evidentemente, una marca. Ahora bien, sus intereses aquí no tienen por qué tener que ver con ganar pasta. Es más: el Branded Content rara vez tiene por fin directo la venta. Es una vía que siguen las marcas para conectar con su target, compartir sus valores, desarrollar su creatividad, obtener notoriedad, ofrecer algo útil.

Y no parece que generar contenidos esté resultando mala idea: un 90% de las empresas ya lo hacen, y se prevé que la inversión aumente en 2015.

Los ‘social filmes’ son algo así como una representación VIP de lo que puede llegar a hacerse, construyendo un storytelling como un piano y haciendo participar al público en el desarrollo de la trama de la peli o webserie. Nos invitan a conocer su universo y se aseguran que aumente el recuerdo de marca por encima de la publicidad tradicional:

(Te explicamos bien a qué nos referimos con ‘storytelling’ si haces click aquí)

3.- El Branded Content es divertido

Nos encanta reírnos, pero muchas veces lo que queremos contar no es divertido. En función del sector en el que se integre una marca, de la edad o inquietudes de su target, de los valores que lleve en su adn… el mensaje se adaptará para conectar con una u otra emoción. La risa es sin duda poderosa, pero no lo son menos el amor, el miedo, la ilusión, el asco, la sorpresa…

Así, el Branded Content puede ser informativo, o útil, o entretenido, o un largo etcétera. Emocionante, sí, pero no necesariamente divertido.

 4.- Tiene que convertirse en viral

Mala noticia: la viralidad no tiene receta. Está claro que los contenidos extremadamente impactantes, increíblemente tiernos, sexys o protagonizados por celebrities tienen más posibilidades de ser un millón de veces compartidos. Pero nadie puede asegurar qué va a ser viral hasta que efectivamente pasa a serlo:

Lo ideal es que nos centremos en qué historia queremos crear, qué es lo que queremos contar y por qué, qué puede aportarle a nuestro target. Si lo hacemos bien, y la suerte o la casualidad juegan de nuestro lado, ese contenido se expandirá sobrepasando los límites de las personas a las que en principio nos dirigíamos.

Está claro que una buena inversión en difusión y contar con el apoyo de ‘influencers’ ayuda a que el contenido se vea, pero de poco te servirá ofrecerlo en todos los dispositivos y formatos posibles si el mensaje no conecta, no interesa, no está hecho con cariño y atención. Y hablar de dinero nos lleva directamente al último mito que hoy queremos ‘desmontar’:

5.- Cuesta una pasta…

No es verdad. Una buena idea bien ejecutada puede llegar al cliente y conectar con él/ella sin necesidad de volar al Caribe a rodar una campaña publicitaria tradicional. Está claro que quienes nos dedicamos a esto necesitamos comer y pagar las facturas, y nuestro trabajo no es gratis, pero los presupuestos son siempre ajustables a cada proyecto. Lo realmente imprescindible es tener algo que contar, y saber hacerlo de forma creativa.

Nadie dice que sea fácil, pero es bonito crecer en los retos :).

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