Jorge Bedoya en ‘Creadorxs’: “Creo en el conflicto para hallar la paz”

“Es mucho más difícil componer desde la alegría, desde la paz”. Con la música como compañía desde niño, Jorge Bedoya se ha convertido en un compositor, pianista y actor español que encuentra la salvación a sus conflictos en el piano: “para la composición y creación tiene que haber un cambio de pensamiento constante, un conflicto. Llega un momento en el que entras como en éxtasis. Esto hace que toques el piano 40 minutos sin parar y, desde ahí, vas cogiendo las ideas y empiezas a darle forma a lo que has ido tocando que, para poder recordar, has tenido que grabar. Creo a partir de una locura que viene desde dentro, a la cual no sé poner nombre. Luego la estructuro”.

A pesar de sus inicios autodidactas, recibió clases en el Conservatorio Profesional de Madrid bajo la tutela de Luis Noain Calabuig. Ha estudiado armonía con Luis F. Parodi y ha participado durante tres años en el Festival de Mendigorria, aprendiendo de los pianistas Alberto Urroz, Mauricio Vallina y Aida Gavrilova.

A Jorge no le falta pasión por su trabajo, razón por la que necesita que el público salga del concierto habiendo experimentado exactamente lo que vivió él en el momento de la producción de la pieza: “Quiero que el público tenga una batalla mientras me escuchan”. 

 

“Tenemos que tener muchos más espacios para poder representar y poder mostrar nuestro trabajo” 

De esta manera, Bedoya hace hincapié en la falta de inversión cultural, que define como “un bien universal y necesario para todas y todos”. “Al fin y al cabo, a través del arte y la cultura, ves unas cosas que probablemente no habías visto antes”, afirma.

El compositor, que ha participado en el documental ‘Creadorxs’ de David Velduque y Marco Laborda, se siente parte de una generación que tiene que luchar mucho para poder vivir de lo que quiere. No obstante, él fue a por lo que verdaderamente le gustaba: «Sabía desde muy pequeño que ese era mi camino. Mi padre compuso una pieza y me la enseñó. Yo la repetía una y otra vez, podía pasar horas tocándola. Me levantaba los fines de semana e iba directo al piano. Me produce unas emociones brutales».