Este artículo hará que quieras vivir dentro de una película de Wes Anderson

En Neurads nos gusta el cine. Nos gusta el cine, nos gustan las series y hasta nos gusta un buen vídeo de YouTube si está currado. Todo lo que se pueda ver con un cuenco de palomitas en el regazo, es lo nuestro. Y tanto nos gusta que hemos pensado que vamos a compartirlo con vosotros. Películas, directores, series, lo que sea. Porque compartir es vivir y nosotros si no compartimos, reventamos.

Wes Anderson, uno de nuestros directores favoritos y un referente a la hora de crear estéticas. Es imposible ver un frame de una de sus películas y quedar indiferente. Wes juega con las líneas y está obsesionado con la simetría. Su paleta de colores es simple pero no deja de tener una fuerza tremenda – ¿habéis visto este vídeo de Andrés Peña? Pues eso.

Película tras película, el director muestra un profundo fetichismo por los objetos y presenta personajes estrafalarios y variopintos, dotando a sus filmes de una personalidad difícil de pasar por alto.

Una de dos, o lo odias o te encanta. Como Jim Carrey… o Ciudadano Kane (¿clásico o tostón?)

A nosotros nos encanta, desde luego. Y una de las cosas que encontramos más interesantes dentro de su estilo es la forma que tiene de integrar elementos arquitectónicos en sus películas. En The Grand Budapest Hotel esto está más que ejemplificado, con unos decorados propios de otro tiempo que ni han pasado ni pasarán fuera del visionado de la película. El director crea sus propios mundos independientes, a cada cual más extravagante y adictivo.

Uno de los factores que más contribuyen a esta creación es el diseño y construcción de maquetas para ambientar sus trabajos, dando a las historias un punto de artificialidad que revela una labor impresionante detrás de cada fotograma. Y ya por si fuera poco, en Life Aquatic empezó a incorporar el stop motion, llevándole finalmente a estrenar películas como Fantastic Mr. Fox o Isle of Dogs, llevadas a cabo íntegramente haciendo uso de esta técnica.

Esta estética trasciende a sus películas y se convierte en una obsesión común que toma forma con en el movimiento Accidentally Wes Anderson: un movimiento que consiste en tomar escenas cotidianas y lugares de todo el mundo y transformarlos en lo que perfectamente podrían colar como fotogramas dentro de alguno de sus filmes. El nombre del director pasa a ser un adjetivo dentro de un estilo fotográfico y su estética el principal referente.

Así nace la cuenta de Instagram @accidentallywesanderson, una recopilación de fotografías de todos los obsesionados con esta estética y una manera perfecta para calmar el ansia hasta el próximo estreno del director.