Hasbro y el Branded Content en “Ouija: El origen del mal”

  26 de octubre, 2016      Alejandro Malonda    1

Este viernes se estrena Ouija: El origen del mal (sí, nos encanta el cine de terror). La película está basada en el archiconocido tablero para hablar con los espíritus que, de hecho, es un juego de mesa comercializado por la compañía juguetera Hasbro. La acción transcurre en 1965 (año en el que se lanzó el producto al mercado) cuando la familia protagonista compra el juego y termina contactando con un espíritu. De este modo, Hasbro se posiciona como una de las principales empresas que apuesta por llevar el Branded Content a la gran pantalla.

La compañía lleva a sus espaldas una larga trayectoria de creación de contenido protagonizado por sus productos. Suyas son las series de dibujos animados de los 80 Transformers o G.I. Joe, por ejemplo. Y también de algunas más actuales como My Little Pony. De esta última, por cierto, se ha creado un gran movimiento de fans adultos -los bronies– que organizan convenciones temáticas de la serie. Hablamos de ellos en este post :)

My Little Pony

Después del éxito de estas series de televisión, Hasbro las adaptó a la gran pantalla. Pero, además de películas basadas en series anteriores -que siempre garantizan un buen puñado de espectadores nostálgicos- también ha tomado el riesgo de crear historias nuevas (siempre basadas en sus productos, claro).  Es el caso de Battleship (2012) o de la actual Ouija: El origen del mal.

Aunque hasta ahora las opiniones de crítica y público hacia sus películas no han sido demasiado favorables, ahora Hasbro se ha intentado asegurar el éxito apostando por el director de cine de terror Mike Flanagan (Oculus, Hush). Y, de momento, parece que les ha funcionado. Si la puntuación de anteriores películas no pasaba del 50% en rottentomatoes.com (Battleship 34%, G.I. Joe: The rise of the cobra 35%, JEM and the Holograms 18%), Ouija: El origen del mal se alza con un 80%.

En definitiva, nos encontramos ante un Branded Content, ya que la película está producida directamente por la marca y, además, el juego de mesa de Hasbro tiene un papel fundamental en la trama. El largometraje cuenta además con la incorporación de un product placement (el tablero de la ouija) que completa la presencia integral de la marca en la película. Un ejemplo más de que la creatividad no tiene límites.

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